Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

sábado, 22 de febrero de 2014

Las armas, las armas, las putas de las armas, ...

La nieve cubre la escultura 
de una pistola con un cañón retorcido 
en la entrada de la sede de la ONU en Nueva York. 
Lástima que las licencias de armas en ese país 
no se congelen igual.

Y lástima también que en Euskadi,
las armas de ETA no fuesen ayer presentadas de esta gisa