Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga. Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump, que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles . Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos. No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..
jueves, 6 de febrero de 2014
Foto de la playa de Sopelana
Todas las piedras que se ven hasta el peñon suelen estar cubiertas de arena.
El agua se la ha llevado "prestada" estos días. A ver si la devuelve pronto.