Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

miércoles, 4 de febrero de 2015

¿Por qué algo que debería de ser absolutamente normal lo hemos convertido en noticiable?


Que la Ertzaintza quiera y pueda identificar 
a cualquier ciudadano que transite 
por las calles de este país 
nunca pensé que podría llegar a ser noticiable 
y menos porque en la noticia se produzca 
cierto "intervencionismo religioso".

Por una sociedad laíca, 
donde la religión la pueda vivir cada uno libremente 
siempre y cuando no interfiera en los normas sociales y civiles 
que entre toda la ciudadanía nos hemos dado.