Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

sábado, 28 de febrero de 2015

"Si Podemos es el rival del PP, gana el PP"

Lo decía Ramón Jauregui en su blog y no le falta parte de razón :


En mi opinión, los dos partidos se van a necesitar. Las dos fuerzas sumarían entre ambas una mayoría suficiente para derrotar al PP y a las demás fuerzas de derecha de la península en las instituciones y en el debate democrático televisivo y callejero. Pero para ello, al día de hoy, ambas formaciones deben de respetarse y complementarse, algo que por el momento sigue siendo un objetivo a conseguir. 

La mútua descalificación entre ambos tampoco les va a ayudar a su teórico objetivo común: desbancar con la fuerza de los votos a la derecha de sus poltronas y privilegios. Esto no lo dice Ramón en su artículo y, sinceramente, lo echo en falta.