Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

domingo, 1 de febrero de 2015

Los PPavestruces

http://www.eldiario.es/vinetas/avestruces_10_351814817.html

Pueden seguir escondiendo la cabeza, 
al igual que la verguenza,
pero a estas alturas, 
si creen que con esa actitud se ponen a salvo,
están en un claro y evidente error.