Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga. Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump, que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles . Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos. No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..
miércoles, 18 de febrero de 2015
Gulpiyuri. Una playa que merece la pena visitar.
El agua del mar surge de las rocas, de los huecos arañados
y sube la marea cubriendo el pequeño arenal.
A la playa hay que ir andando
y dejar el vehículo a motor un centenar de metros antes.