Una democracia con pobreza no es una democracia. Solo es una democracia cuando todos tienen un mínimo económico.
Si existen 40 millones de pobres, como en EE UU, entonces ese país no es rico.
Un impuesto a los supermillonarios es algo básico.

martes, 1 de marzo de 2022

¡¡ Qué jodido es ser antifascista en Ucrania !!

 Un país donde los neonazis campan a sus anchas, y hasta tienen su propia milicia armada que patrulla las calles de Kiev, como contó en 2018 Descifrando La Guerra, y más recientemente el diario El Mundo, poco sospechoso de estar al servicio del Kremlin.

Tras el Maidan, muchos izquierdistas fueron cazados por los ultraderechistas que lideraron el golpe. O peor, asesinados y quemados vivos con absoluta impunidad, como pasó en 
la Casa de los Sindicatos de Odessa en 2014, cuando los neonazis dejaron a su paso cerca de cincuenta muertos. 

Por no hablar del Donbas, porque no lo olvidemos, la guerra que hoy se extiende por Ucrania, empezó hace 8 años allí, y ni los medios ni el No a la Guerra estaban presentes.

Ucrania no es ningún territorio amable por ser cercano a Occidente. Todo lo contrario: tanto Europa como EE.UU han permitido que el país se haya convertido en lugar de peregrinaje y entrenamiento militar para neonazis y fascistas de todo el mundo, como ya advertía Miquel Ramos en este articulo hace unas semanas, y como advertían hasta los propios medios europeos y norteamericanos. Por mucho que el presidente sea judío, y que las fuerzas políticas de extrema derecha tengan poco apoyo en las urnas, las calles son suyas. Y están armados y amparados por el Estado, por la OTAN y por la UE.

Y ahora imaginad el papelón de los ucranianos que repudian a los nazis e incluso que los confronta como puede, ante la invasión del país por parte de una potencia extranjera. 

En el articulo titulado ‘Yo estuve en Ucrania, y te están mintiendo’, se cuenta cómo las guerras no las hacen las historias individuales, porque nada hay más colectivo que las guerras.

Yo no me atrevo a aventurar lo que sucederá, pero antes de realizar el análisis geopolítico que bien han hecho otros ya, algunas pequeñas historias ayudan a dejar de ver esto como una película. Como bien dicen en el citado artículo estas personas que estuvieron allí, solo los imbéciles y los fascistas como Marinetti (que decía aquello de que la guerra es bella) pueden idealizarla.