Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

sábado, 5 de marzo de 2022

De traiciones y corruptocracia.

 

Una imagen bastante realista,
y que da pena a poca gente.
A mí, ninguna.

Y una conversación inventada,
pero posible y que produce indignación.
A mi, mucha.