Difícil de entender.
Uno por asquerosamente machista.
Otro por especialmente anticientífico.
Dos conceptos que difícilmente pueden
ser compatibles de "entender" fuera de España.
Empecemos por el final.
La "Inmaculada Concepción".
Que por eso todo un país pare, le obliguen a festejarlo,
muchos de ellos sin entenderlo,
tiene cojones, pero es lo que hay. ¡País!
Eso de ser concebida por la "paloma" se lo creen poquitos,
creer, creer, los menos listos,
pero que nos obliguen a todos a festejarlo
es entre esperpéntico y ridículo.
Claro que si los "cuervos" que lo proclaman
son los mismos que mantienen las catedrales "castrenses"
puede ocurrir de todo. Incluso en el ejército.
Hasta que soldaditos sorteen a una mujer
para recaudar fondos para la "Inmaculada".
Así es el ejercito español.
Y pocos huevos hay para cambiarlo.
Pena, penita, pena.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..
