Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

domingo, 25 de diciembre de 2022

Un discurso, el del rey,
sin el más mínimo efecto en la sociedad española.

 Los vicios de origen de la Constitución de 1978 van haciendo que las instituciones sean cada vez más frágiles y que el sistema político padezca crisis recurrentes de legitimidad, y a la vez son los que lastran el discurso del rey de manera insoslayable. Formalmente el discurso habrá sido correcto y la puesta en escena probablemente para muchos incluso brillante, pero el problema es que en un momento crítico y hasta angustioso como el que estamos atravesando, el discurso del Jefe del Estado no va a tener el mínimo efecto en la sociedad española. Ha entrado por un oído y saldrá por otro. Es así, independientemente de la voluntad del rey.