El PP procede de Alianza Popular, fundada por Manuel Fraga en 1976 y entre sus principales fundadores había varios ministros de Franco. Eso no significa que el PP actual sea un partido franquista, evidentemente. Pero sí forma parte de su origen y de la historia de la derecha española.
También está la historia de Galicia y sus redes de poder. Durante años hubo dirigentes de AP, y posteriormente del PP, relacionados con personas vinculadas al contrabando de tabaco. No se puede meter a todo un partido en el mismo saco, pero tampoco tiene sentido hacer como si esas relaciones nunca hubieran existido.
Después llegaron los grandes casos de corrupción. Gürtel, con condenas a numerosos responsables y con el propio PP declarado partícipe a título lucrativo en una de sus piezas. Y más tarde Kitchen, la operación policial destinada a obtener información que podía comprometer a Luis Bárcenas y que acabó también en los tribunales.
Todo esto forma parte de la historia política reciente del PP. Igual que forma parte de ella haber gobernado España durante muchos años y haber sido una de las dos grandes patas del bipartidismo.
Y luego apareció Vox. Vox nació en 2013 como una escisión del PP. Desde entonces ocupa un espacio propio a la derecha, con posiciones que van bastante más allá del conservadurismo tradicional.
El PP no es Vox. Eso también hay que decirlo.
Pero hoy ya no os hablo solamente de dos partidos que compiten desde posiciones distintas. En 2026 PP y Vox gobiernan juntos en Extremadura, Aragón, Castilla y León y Andalucía, y esos acuerdos han incorporado algunas de las condiciones políticas planteadas por Vox.
Por eso creo que merece la pena mirar algo más que las siglas.
Porque cuando hablamos de política no solo hablamos de quién gana unas elecciones. También hablamos de qué ideas acaban entrando en las instituciones, qué políticas se aplican y qué límites se consideran aceptables.
Y eso nos deja justo donde quería llegar con esta serie.
Porque si durante décadas hemos cambiado de gobierno sin cambiar las reglas económicas de fondo, quizá la pregunta importante no sea solamente quién ocupa el poder.