El que no tiene dudas, el que está seguro de todo,
es lo más parecido a un imbecil. (J.M. Caballero)
son los días que faltan, según Sanchez, para que el 70% de la población quede vacunada y así lograr la inmunidad de grupo.
Ánimo y responsabilidad

desde que Cataluña tiene un Presidente en funciones.
¿Tan difícil es para ERC soltarse de la sombra de Junts e intentar un Gobierno progresista para el país?

lunes, 6 de junio de 2011

Gorka, el del Ertza (Sopelana), el rey del gin-tonic

83 TIPOS DE GINEBRAS, 12 TÓNICAS Y CARTA DE HIELOS
Gorka vierte con delicadeza la tónica
a través de la cuchara servidora
para que el combinado no pierda
carbónico. (Pablo Viñas). DEIA
GORKA se lanzó al mundo de la hostelería hace once años porque "montar un bar era lo más fácil, lo que más se llevaba entonces". Tras finalizar sus estudios de Empresariales estaba "un poco perdido y lo mismo me daba abrir un bar que una tienda de surf o de maderas". Su experiencia como barman se limitaba a los turnos de barra en la txosna del equipo de rugby de Plen-tzia donde jugaba. A pesar de ello, se animó. El raquítico currículum hostelero no le hizo cambiar de idea. Alquiló un lonja en el centro de Sopelana, en una zona que estaba en construcción, donde vio que "había futuro", y abrió el Ertza. "Un bar normal", dice , "en el que echaba la persiana y cerraba la caja a las diez de la noche". Así hasta que un día pensó que "había que hacer algo, dar una vuelta al negocio". ¿Por qué?, le preguntamos. "Porque con la crisis muchos bares iban a morir", contesta. Dicho y hecho. Desde hace unos meses el bar Ertza se ha convertido en un santuario del gin-tonic y él en un auténtico maestro en el arte de combinar ginebra y tónica. Gorka elabora con 83 tipos de ginebra, 12 de tónicas, una curiosa carta de hielos y unos 30 aderezos, más de 200 combinaciones diferentes de gin-tonics. Todos llevan el sello de autor. Los elabora siguiendo una liturgia que ha ido perfeccionando tras muchas horas de ensayo en la barra y otras tantas navegando por Internet, así como leyendo revistas especializadas. "Soy autodidacta", proclama con orgullo este joven empresario. (Sigue en DEIA)