Las recientes palabras de Argüello y sus secuaces en España,
me recuerdan la necesidad de finalizar con los privilegios fiscales de su Organización.
El gobierno debería cumplir las promesas que en su día prometieron.

jueves, 9 de junio de 2011

Libia y la absurda fuerza bruta

Por un lado, nuestra Ministra de Defensa va a pedir al parlamento español permiso sin fecha de caducidad para seguir bombardeando Libia.

Por otro, se pregunta el vecino y amigo Rubín si realmente estará nuestro gobierno, y el resto de la OTAN, convencido de que no hay otro modo de cerrar el espacio aéreo Libio que provocando emisiones de humo cual volcán en erupción.

En pleno siglo XXI, ¿No sería más cómodo, fácil y barato, además de ahorrarnos miles de muertos y asesinatos injustos e innecesarios, utilizar formas mas sofisticadas para conseguir los mismos objetivos?