Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

sábado, 2 de julio de 2011

Robar a un ladrón ...

Desde niño me enseñaron aquello de 
"robar a un ladrón, mil años de perdón",
así que piratas digitales del mundo mundial ...
quedan todos absueltos y perdonados.
o, como dice Thooby en su blog:
"el que primero la huele, debajo la tiene"