Las recientes palabras de Argüello y sus secuaces en España,
me recuerdan la necesidad de finalizar con los privilegios fiscales de su Organización.
El gobierno debería cumplir las promesas que en su día prometieron.

lunes, 2 de diciembre de 2013

Creer en Dios no es una necesidad para los jóvenes vizcainos.


Seguramente la Iglesia es la primera resposanble de este vacío.
José Ramón Blázquez