A la vista de algunas actitudes y algunos comportamientos de hoy en día, no viene mal recordar nuestra propia historia. Hace 37 años los futbolistas del Athletic y de la Real pusieron de manifiesto que eran algo más que futbolistas. La mayoría de los que dieron aquel paso fueron poco después unos grandes campeones.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..
