Europa debería aprovechar la oportunidad que ofrece la derrota del populismo euroescéptico en Hungría para avanzar en su integración antes de que la internacional ultranacionalista se recupere del golpe recibido.

lunes, 21 de abril de 2014

Pueyo ¡mueve el banquillo!


Partido aburrido, soso y desesperante 
hasta los diéz últimos minutos.
Menos mal que al final se ha ganado.

Y un grito desesperado del público hacia el entrenador:
"Mueve el banquillo, Pueyo, Mueve el banquillo"
Explota cinco jugadores hasta su extenuación 
y mantiene "chupando" banquillo, a la mitad de la plantilla
sin jugar ni un minuto y sin explicación alguna. 

Si la hay, que la dé, y entenderemos su postura.
Hoy no la ha dado. Y mientras no sea así,
su actitud es absolutamente inexplicable y reprobable.