Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

lunes, 21 de abril de 2014

Pueyo ¡mueve el banquillo!


Partido aburrido, soso y desesperante 
hasta los diéz últimos minutos.
Menos mal que al final se ha ganado.

Y un grito desesperado del público hacia el entrenador:
"Mueve el banquillo, Pueyo, Mueve el banquillo"
Explota cinco jugadores hasta su extenuación 
y mantiene "chupando" banquillo, a la mitad de la plantilla
sin jugar ni un minuto y sin explicación alguna. 

Si la hay, que la dé, y entenderemos su postura.
Hoy no la ha dado. Y mientras no sea así,
su actitud es absolutamente inexplicable y reprobable.