Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

jueves, 3 de abril de 2014

Apoyo a las mujeres saudíes que se rebelan


Arabia Saudí es el único país del mundo en el que no se permite conducir a las mujeres. Es un ejemplo de la discriminación que sufren las mujeres saudíes en la ley y en la práctica. Para casarse, cursar estudios superiores, realizar un trabajo remunerado, viajar o someterse a ciertas intervenciones quirúrgicas, las mujeres saudíes necesitan el permiso de un tutor varón, lo que las mantiene relegadas a un papel secundario en la sociedad.