Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

domingo, 6 de abril de 2014

Pintadas, guarradas y Sopela

No sé quien es Urtzi,
ni por qué ha sido detenido y/o condenado,
pero tengo muy claro que para defenderlo
a él o a sus ideas,
no es en absoluto necesario
manchar, estropear y hacer gastar dinero
para limpiar lo que ensucian enrabietados.

¿Cuando terminaran de reciclarse los predemocráticos?