Hemos vimos que la sociedad estadounidense votó contra las políticas que solo empobrecen.
Contra el odio. Contra el machismo. Contra el negacionismo climático y contra los privilegios de las élites.
Ocurrió en Brasil. Acaba de ocurrir en EEUU. Y ocurrirá pronto en España.
La ola ultra a la que pretenden subirse Feijóo y Abascal ya no crece: se desmorona.
Colaboremos en ello. Vota antifascismo. Vota progreso.

jueves, 30 de enero de 2020

Es triste ver a los totalitarios actuar en la calle en días como hoy.

Prostituyendo la música vasca, y en alegre bilbirilketa pseudo revolucionaria, se pasean por las calles del pueblo, cerrando tiendas y comercios. Si ven que pueden, se meten dentro e informan (amenazan) de la imperiosa necesidad de cerrar y sumarse a sus huestes, no vaya a pasarles algo, por ejemplo, a sus escaparates (como el de la BBK).

Si alguien tenía la impresión que, cerrado "el txiringito de ETA", estos jovenes pseudo revolucionarios, radicales abertzales con alto grado de frustración, se empezaban a reciclar y aceptaban por fin los hábitos democráticos, este tipo de convocatorias le devolverá a la realidad.

Y no nos equivoquemos, si cuando algunos de ellos, tomados individualmente, cuando hablamos del Athletic o de la importancia de las abejas, pueden parecernos hasta simpáticos, en días como hoy, se convierten en fanáticos reaccionarios cuya chulería en grupo les eleva al más alto grado de dictadorzuelos.