En esta zona lusa las playas cuantan con excelentes paseos de madera por las playas, bares abiertos en estas fechas y un mantenimiento que se diferencia mucho al que se realiza al otro lado de la frontera.
Resulta kafkiano que la vida de toda una capital pueda verse alterada por la presencia en ella de una sola persona,
de un provocador profesional, sí, pero una única persona.
Una lástima que no se haya permitido que él solo haga el ridículo.
Una pena que los violentos de este país, le entren al trapo a este fascista y caigan en su juego.
Esta violencia solo beneficia a la extrema derecha del PP/VOX


