Europa debería aprovechar la oportunidad que ofrece la derrota del populismo euroescéptico en Hungría para avanzar en su integración antes de que la internacional ultranacionalista se recupere del golpe recibido.

martes, 9 de junio de 2020

Trump contra el mundo ... el mundo contra Trump.

Las declaraciones, ruedas de prensa y tuits del presidente de Estados Unidos estos últimos días evidencian que Donald Trump está dispuesto a enfrentarse al mundo entero para defender sus particulares puntos de vista y su política sobre la violencia racial en el país, sobre las causas y consecuencias del coronavirus y sobre el papel de la prensa en un país libre, entre otros asuntos.
Trump responde al prototipo de político populista y demagogo que nunca se ruboriza por muy escandalosas que sean sus mentiras, partidario del divide y vencerás, dispuesto a llevar su posición al extremo sin importar las consecuencias y que toma medidas que solo contribuyen a agravar la fractura política y social del país. No confía en nadie más que en si mismo y por eso su nivel de aislamiento es cada vez mayor, tanto a escala nacional como internacional.
Fortalecido políticamente tras superar el impeachment y controlando totalmente su partido, Trump elude sus responsabilidades por el coronavirus y su deber de unir el país y se atrinchera en la Casa Blanca reivindicándose como el presidente de la ley y el orden. 
En cinco meses, unos Estados Unidos polarizados y fracturados socialmente deberán decidir si este es el liderazgo que quieren seguir teniendo cuatro años más.