“Al euskera le vendría bien quererlo de otra manera, quererlo mejor, quererlo mas inteligentemente y, sobre todo, no obligar a quererlo.
La realidad nos obliga a reconsiderar modelos y estrategias”
sábado, 13 de agosto de 2011
Berlineando 11/12
Berlín se deja querer muy fácilmente,
sin necesidad de pretextos ni esfuerzos, dando ganas de vociferar como hiciera Kennedy en 1953: “Yo también soy berlinés”.