Europa debería aprovechar la oportunidad que ofrece la derrota del populismo euroescéptico en Hungría para avanzar en su integración antes de que la internacional ultranacionalista se recupere del golpe recibido.

sábado, 6 de agosto de 2011

Berlineando 4/12

Las torres, en todos los lugares del mundo, 
casi siempre se han mandado levantar
como símbolo del poderío de un país, un gobierno, 
una religión o una ideología.
Y, en general, así sigue siendo.