“Al euskera le vendría bien quererlo de otra manera, quererlo mejor, quererlo mas inteligentemente y, sobre todo, no obligar a quererlo.
La realidad nos obliga a reconsiderar modelos y estrategias”

sábado, 6 de agosto de 2011

Berlineando 4/12

Las torres, en todos los lugares del mundo, 
casi siempre se han mandado levantar
como símbolo del poderío de un país, un gobierno, 
una religión o una ideología.
Y, en general, así sigue siendo.