... una esperanza más.
Que nadie la frustre nada mas nacer.
Por una Libia donde se pueda pensar y creer libremente.
Y la justicia sea Justicia. El tiempo de las negociaciones y las promesas de un exilio dorado ha expirado. Gadafi debe de ser juzgado en la Corte Internacional de La Haya por delitos contra la Humanidad.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..