Europa debería aprovechar la oportunidad que ofrece la derrota del populismo euroescéptico en Hungría para avanzar en su integración antes de que la internacional ultranacionalista se recupere del golpe recibido.

lunes, 29 de agosto de 2011

La reforma Constitucional y el Derecho a decidir

Resulta curioso que esta reforma constitucional sea consecuencia directa de las exigencias de entidades ajenas al Estado y que indirectamente han demostrado ser las fuerzas que dirigen la economía internacional, nacional, y como rebote, incluso, la economía local y no fruto de la respuesta a viejas reivindicaciones desde dentro de las estructuras democráticas del Estado de derecho.

Así es y no parece que haya alternativa factible, que no implicase un cambio radical de nuestra existencia cotidiana, algo que poca gente desea y/o está dispuesta. En usa sociedad donde parece que Rajoy es una alternativa democrática clara y factible, sospechar que la gente esta dispuesta a grandes migraciones ideológicas que pusiesen en entredicho el actual orden económico mundial no parece razonable.

Y en esta situación donde casi todo el mundo se da cuenta de que una cosa es a quién eliges como tu representante en las instituciones y otra cosa es quién decide lo que ese representante puede hacer o no en función de lo que se le mande desde instituciones  o bien de rango claramente superior, léase Bruselas, o bien incluso desde instituciones al margen del control democrático tradicional, como por ejemplo los poderes económicos multinacionales, resulta curioso observar cómo algunos parecen no darse cuenta y refuerzan estos días su romántica reivindicación del "derecho a decidir", como si este fuese una alternativa real a la problemática internacional actual.