Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

jueves, 25 de agosto de 2011

Un partido menos, seis partidos más.

Hoy la UEFA nos ha dejado sin partido y sin emoción pero creo que a ningún seguidor del Athletic nos importa demasiado. No porque no confiásemos en nuestro equipo, que ¡ejem! ¡ejem!, sino porque de esta manera entra en la liguilla con sus seis partidos correspondientes, tres aquí y tres por la Europa futbolística, además de los cinco milloncejos que no vendrán mal a las arcas del Club.

Y hablando de dinero, por lo que he podido leer, el equipo turco descalificado lo ha sido por tramposillo. Me parece bien. Pero, ¿no os parecería conveniente extender el concepto y aplicárselo a los clubes morosos e incluso, ahora que está tan de moda en las Cortes españolas, a aquellos que año tras año aumentan su déficit de manera alarmante sin visos de solución, a no ser que el "interés público" colabore en tapar los agujeros de los que pagan cifras desorbitantes a Mou y compañia?