Europa debería aprovechar la oportunidad que ofrece la derrota del populismo euroescéptico en Hungría para avanzar en su integración antes de que la internacional ultranacionalista se recupere del golpe recibido.

miércoles, 17 de agosto de 2011

Saludarse ... ¿sin mirarse? ¡Vaya ejemplo!



Son muchos los buenos ejemplos que podríamos poner 
hablando de la influencia del deporte 
en la infancia y en la juventud.

De entre las malas, a mí particularmente,
siempre hay una que me salía hasta ahora como ejemplo:
Escupir en el cesped o en el suelo, para parecerse a ellos.

Ahora hay otra más: la de saludarse, 
cuando no queda más remedio, sin mirarse a la cara.


Actualizado el jueves a la mañana:
Pero tal como predecía Murphy,
"si alguien es un impresentable todavía puede serlo más",
y aquí esta la prueba:


Me alegro, más que de la victoria del Barça,
de la derrota de Mou (Que se joda).