Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga. Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump, que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles . Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos. No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..
martes, 9 de agosto de 2011
2930.-Berlineando 7/12
En Berlín es "compatible" pedalear en bici en alegre conversación con los amigos y, a la vez, compartir un barril de cerveza.