Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

domingo, 2 de octubre de 2016

Culminada la operación "Sanchez", solo les queda una duda : ¿Quien hará la llamada por el marianófono?


Dicen que MariAno 
siguió ayer muy atento la reunión socialista
y que no paraba de decir 
a los que le acompañaban sentados :

"¿Veis como tenía razón
y no era más que cuestión de tiempo?
Solo había que esperar sentado 
delante de la puerta de casa,
para ver pasar el cadaver (político)
del enemigo".