Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

lunes, 10 de octubre de 2016

Parece que la imagen de la presidenta andaluza se desploma. Poco me parece.

Susana Díaz ha repetido, hasta la saciedad, que no permitiría “ni por activa ni por pasiva” que Rajoy siguiera al frente del Gobierno. ¿Qué diferencia hay entre esa frase y el no es no de Pedro Sánchez? Yo no encuentro ninguna.

José Antonio Rodríguez, el conocido alcalde de la localidad granadina de Jun, asegura que ha recogido más de 60.000 firmas de militantes socialistas para exigir un congreso federal extraordinario cuanto antes, porque “la gestora carece de legitimidad para tomar determinadas decisiones”.

Un sondeo del digital El Confidencial revelaba que antes de la reunión socialista Díaz tenía el apoyo del 20,1% de los encuestados, frente al 17,5% que apostaba por Pedro Sánchez. Tras el comité, el ex secretario general es apoyado por un 19,1% de los consultados mientras Díaz cede casi la mitad del apoyo, que cae al 11,4%.

Con los avances tecnológicos actuales y las posibilidades de tomar el pulso a la opinión de la afiliación y/o a los "posibles votantes previamente registrados", suena ridículo que se discuta en las alturas de cualquier partido sin consultar a su gente por dónde deben dirigir sus pasos.