Dicho esto, hay que señalar que dentro de las voces nacionalistas, solo he oído a Urkullu decir que "sería extraordinario" que la final de Copa se jugase en Bilbao, aunque parece que ha sido dicho más bien con la boca pequeña, como buen pastor, para contentar a su cota de fieles.
no pueden aplicar en 2025 a la actual situación geopolítica mundial
un discurso antimilitarista en los mismos términos que hace cuatro décadas.
El rechazo a la OTAN no tiene hoy el mismo significado que en 1986