El verdadero paso hacia la salud es recordar que
la buena vida es un fuego compartido en el que todos nos podemos calentar.

sábado, 21 de abril de 2018

ETA, con atrición, no con contrición.

La distinción operada por ETA-juez entre quienes fueron víctimas «sin responsabilidad alguna» y los que al parecer tenían ya comprado el billete de víctimas culpables, marca la divisoria entre un ejercicio real de arrepentimiento y lo que es la voluntad de seguir en la condición de muertos vivientes –políticos, claro–, manteniendo su presencia simbólica sobre la sociedad democrática vasca. (A. Elorza - El Correo)