Han pasado 90 años del 18 de julio de 1936. Nada que celebrar.
Mucho que recordar, reflexionar, lamentar y pensar.
Y mucho que hacer para impedir que se repita.

sábado, 21 de abril de 2018

ETA, con atrición, no con contrición.

La distinción operada por ETA-juez entre quienes fueron víctimas «sin responsabilidad alguna» y los que al parecer tenían ya comprado el billete de víctimas culpables, marca la divisoria entre un ejercicio real de arrepentimiento y lo que es la voluntad de seguir en la condición de muertos vivientes –políticos, claro–, manteniendo su presencia simbólica sobre la sociedad democrática vasca. (A. Elorza - El Correo)