Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

miércoles, 4 de abril de 2018

Si Cristina Cifuentes quiere empezar a recuperar su credibilidad lo tiene muy fácil


Si Cristina Cifuentes quiere empezar a recuperar su credibilidad perdida hay algo que no debería hacer al dar explicaciones ante la Asamblea madrileña: escudarse detrás de la Universidad Rey Juan Carlos. Por mucha culpa que la institución pueda o no tener, sólo a ella le corresponden las explicaciones políticas

Le basta con presentar el registro de entrada del depósito de dicho trabajo en el departamento responsable del título, así como los registros de salida tanto del nombramiento de los miembros del tribunal, como de la convocatoria del acto público de defensa del trabajo.

En la universidad pública española no se obtienen títulos “yendo a clase cuando podía”, ni las notas las ponen los profesores “llegando a acuerdos informales” con los estudiantes. Cuando Cristina Cifuentes alega eso para explicar las peculiaridades de su caso se equivoca de país y se equivoca de universidades.