Las recientes palabras de Argüello y sus secuaces en España,
me recuerdan la necesidad de finalizar con los privilegios fiscales de su Organización.
El gobierno debería cumplir las promesas que en su día prometieron.

domingo, 22 de abril de 2018

ETA: A otro perro con ese hueso.

Si de verdad se creyesen lo que firman habría bastado con la discreción y con una nota escueta: 

«Perdón. Hemos causado muchas víctimas, hemos metido la pata. Teníamos que haber hecho lo mismo que hicieron otros excompañeros nuestros hace años. Condenamos nuestra triste historia». 

Mientras, seguirán conviviendo comunicados y recibimientos estelares a ex presos. Siguen siendo, por desgracia, compatibles. (P. Salaburu)