Europa debería aprovechar la oportunidad que ofrece la derrota del populismo euroescéptico en Hungría para avanzar en su integración antes de que la internacional ultranacionalista se recupere del golpe recibido.

domingo, 1 de mayo de 2022

1 de Mayo.

 El Primero de Mayo es una jornada contra la indiferencia.
Es ese día luminoso y alegre en el que nadie dice:
"Así son las cosas" o  "qué le vamos a hacer".

No nació para eso el 1 de mayo sino para desmentir,
en las calles y en nuestra vida cotidiana,
al tiempo que renacen la vida y las ganas de compartir,
 todas las trampas cotidianas de la resignación y del individualismo.

Poner en valor lo conseguido es esencial, pero también lo es
continuar con la tarea y hacer frente a los nuevos retos. 

Esos retos, como puede comprobarse, son muy numerosos,
para superarlos necesitamos la agrupación
de los trabajadores y trabajadoras de este país
de los jóvenes, de los menos jóvenes y de las personas jubiladas.

En la calle y en nuestra vida cotidiana, este Primero de Mayo,
es un buen momento para mostrar nuestra decisión de no rendirnos.