Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

martes, 30 de diciembre de 2025

Que las doce estrellas nos iluminen, y que trabajemos por poder pasar del lider supremo.

Este año que acaba, Europa se ha movido entre el miedo al declive y la obligación de mantener la esperanza. Y la pregunta que siempre nos hemos hecho ya no es si “sigue valiendo la pena” la ilusión que proyecta Europa, sino si quienes creemos en ella estamos dispuestos a convertirla en programa: un programa con más presupuesto común, más riesgo compartido, más fiscalidad conjunta, más democracia transnacional.
Y para que todo esto arranque, hace falta un "pistoletazo" de salida a principios del 2026 que suponga ... ... que si hay que mandar a la mierda a algún líder supremo * ...
Se le  mande.



* Sin mencionarlo:
Dígase de un líder que se cree por encima del bien y del mal,
con supremacía sobre pueblos y paises,
que se pasa el derecho internacional por su "arco del triunfo".
...
Que las pulgas de mil camellos le acompañen el resto de su vida.