Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

martes, 23 de diciembre de 2025

Desorden mundial -> Proliferación de múltiples pequeños nacionalismos ->III guerra mundial

Que Estados Unidos apueste por una Europa invertebrada,
liderada por nacionalismos de extrema derecha no deja de sorprenderme.
O más sinceramente: No me sorprende porque nos desea lo peor.

El futuro que se avista desde la administración norteamericana en lo que se refiere a Europa es un futuro de confrontación en el que el objetivo estratégico de Washington, y es duro escribirlo, es promover el fracaso histórico de la Unión Europea para convertirla en un mercado fragmentado de 450 millones de consumidores sin poder alguno de regulación, colonizado por los intereses económicos americanos. 
¿Hay mejor caldo de cultivo que múltiples pequeñas naciones gobernadas por la extrema derecha se peleen por ver quien la tiene más grande (la bandera).

¿Hay mejor cultivo que ese ?
Cuando vamos a reaccionar?