Lo que un tipo digno dijo al cacique que le ofrecía cuatro duros por su voto en los años 30:
«En mi hambre mando yo».
Trump (pagar por voto si los republicanos conservan el Congreso en noviembre)
pretende comprar la dignidad de los más humildes’.
Ojalá le den una lección.

domingo, 12 de julio de 2009

Ante el Papa, en su estado, de negro y con velo


En los paises desarrollados se debate sobre la importancia de mantener con claridez y nitidez la clara diferencia entre la administración pública de toda la ciudadanía, que ha de ser laica, y los mandatos religiosos de una u otra creencia establecida en dicho estado.

El mantenimiento de ciertas costumbres, que obligan a las mujeres a mantener cubierta su cabeza, recordándonos ritos musulmanes actuales claramente superados en las democracias europeas, y aunque ésta sea la esposa del máximo lider laico mundial, dice poco a favor del estado mundano más pequeño de Europa y de unas instituciones con costumbres tan excesivamente arraigadas en su pasado, no siempre de feliz recuerdo.