Europa debería aprovechar la oportunidad que ofrece la derrota del populismo euroescéptico en Hungría para avanzar en su integración antes de que la internacional ultranacionalista se recupere del golpe recibido.

miércoles, 25 de septiembre de 2013

El rey apocopado

Estimados lectores, yo no dudo
del mérito del rey en los ochenta.
La ETA más fanática y violenta.
Tejero en el Congreso. Peliagudo.

Su firme proceder sirvió de escudo
(en la versión usual que se nos cuenta)
a nuestra democracia turbulenta.
Un rey, aquel de entonces, cojonudo.

Pero han pasado décadas, albertos,
corinnas, maniobras, desaciertos,
urdangarines, trolas, mal ambiente...

Y entre caídas, líos y elefantes,
el hombre cojonudo que era antes
se está quedando en cojo solamente.