Las recientes palabras de Argüello y sus secuaces en España,
me recuerdan la necesidad de finalizar con los privilegios fiscales de su Organización.
El gobierno debería cumplir las promesas que en su día prometieron.

miércoles, 25 de septiembre de 2013

El rey apocopado

Estimados lectores, yo no dudo
del mérito del rey en los ochenta.
La ETA más fanática y violenta.
Tejero en el Congreso. Peliagudo.

Su firme proceder sirvió de escudo
(en la versión usual que se nos cuenta)
a nuestra democracia turbulenta.
Un rey, aquel de entonces, cojonudo.

Pero han pasado décadas, albertos,
corinnas, maniobras, desaciertos,
urdangarines, trolas, mal ambiente...

Y entre caídas, líos y elefantes,
el hombre cojonudo que era antes
se está quedando en cojo solamente.