Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

martes, 9 de diciembre de 2014

Defender los derechos humanos no debería ser peligroso

Defender derechos humanos es un derecho reconocido internacionalmente. La Declaración de las Naciones Unidas en la materia, adoptada en 1998, lo reafirma y desarrolla como un derecho autónomo, independiente y multidimensional que genera responsabilidad internacional cuando no se respeta, protege o garantiza.