Han pasado 90 años del 18 de julio de 1936. Nada que celebrar.
Mucho que recordar, reflexionar, lamentar y pensar.
Y mucho que hacer para impedir que se repita.

domingo, 7 de febrero de 2016

Dos puntos a reflexionar sobre el tema de los titiriteros de Madrid

-El primero, claro y evidente. Se trata de dos gilipollas, más o menos documentados, más menos que más, que no han controlado ni sus efectos ni las consecuencias que podía acarrear la provocación de sus imágenes y textos en una plaza de Madrid. Como diría una amiga "No es época para la lírica", "No está el coño pa´ruidos" y lo suyo, sinceramente, "no era ni lírica ni hostias. Simple gilipollez".

-Lo segundo, y más preocupante, es que estos "gilipollas" vayan a la cárcel y no se encuentren allí con toda la "última hornada de corruptos del PP, empezando con la Rita y todos sus secuaces". 

Dentro de los miedos terroristas que todavía mantengo, me da mas miedo quien corrompe y me roba a espuertas haciéndomelo pagar vía impuestos que el gilipollas de turno que escribe un letrero ridículo. Ambos deberían ser castigados. Sí. Y uno mucho más y mucho antes que el otro.