Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

miércoles, 3 de febrero de 2016

Un país inédito

Es inédito que el candidato del partido más votado, Mariano Rajoy, renuncie a la investidura. 
Es aún más increíble que, tras darse mus, anuncie que no dimite. 
Es la primera vez que tenemos al mismo tiempo un candidato a presidente nominado por el rey que no sabemos si llegará a La Moncloa y un ectoplasma en La Moncloa que tampoco se sabe si va o si viene, si se queda o regresa a Santa Pola. 
Y es bastante difícil de pronosticar qué pasará con una investidura donde uno de los escollos más difíciles de sortear para el candidato socialista está en su propio partido.