Hemos vimos que la sociedad estadounidense votó contra las políticas que solo empobrecen.
Contra el odio. Contra el machismo. Contra el negacionismo climático y contra los privilegios de las élites.
Ocurrió en Brasil. Acaba de ocurrir en EEUU. Y ocurrirá pronto en España.
La ola ultra a la que pretenden subirse Feijóo y Abascal ya no crece: se desmorona.
Colaboremos en ello. Vota antifascismo. Vota progreso.

viernes, 5 de febrero de 2016

Que nadie ponga chinas al cambio

Si alguien desde posiciones de izquierda, 
pusiese trabas a un gobierno de progreso en España 
perdería credibilidad en su electorado.

Las ganas de cambio que manifestaron en las urnas 
casi todos los votantes que no lo hicieron al PP,
una inmensísima y rotunda mayoría,
debe de ser interpretada por los parlamentarios 
como un deseo de que busquen acuerdos 
que permitan atender las demandas de las personas.