Lo que un tipo digno dijo al cacique que le ofrecía cuatro duros por su voto en los años 30:
«En mi hambre mando yo».
Trump (pagar por voto si los republicanos conservan el Congreso en noviembre)
pretende comprar la dignidad de los más humildes’.
Ojalá le den una lección.

viernes, 26 de febrero de 2016

Guantanamo

Guantánamo ha supuesto una mancha en nuestra sociedad desde que se abrió.

El propio centro de detención es una abominación de los derechos humanos, pero no es solo el lugar físico lo que supone un problema, sino el espíritu que este materializa. 

La política de detención indefinida en Guantánamo es una burla a la constitución estadounidense. Por eso, mientras Barack Obama lanza su última súplica apasionada y contundente para cerrarlo de una vez por todas, es vergonzoso que mantenga las prácticas que permitieron que el penal floreciera en su momento.