Si además, recordamos el paso de Puigdemont primero y de Junqueras después, a visitar La Moncloa, algo que todavía no termino de entender, me hace suponer que este próximo martes Rajoy desayunará con champán "catalán".
Resulta kafkiano que la vida de toda una capital pueda verse alterada por la presencia en ella de una sola persona,
de un provocador profesional, sí, pero una única persona.
Una lástima que no se haya permitido que él solo haga el ridículo.
Una pena que los violentos de este país, le entren al trapo a este fascista y caigan en su juego.
Esta violencia solo beneficia a la extrema derecha del PP/VOX