Asistimos en España a un pulso testosterónico sobre quién tiene la patria más larga.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..

jueves, 28 de abril de 2016

No es una repetición de elecciones

Que no se haya podido conformar una mayoría y lograr una investidura no implica una crisis del sistema político, sino un fracaso de los políticos, productor de una falta de tradición de coaliciones a nivel estatal y de una guerra de trincheras porque algunos compiten por un mismo espacio electoral (esencialmente, PP y Ciudadanos, PSOE y Podemos). 

Y ahora, incapaces de un acuerdo, les piden a los votantes que vuelvan a pronunciarse. Pero entre el pasado 20 de diciembre y ahora han pasado cosas importantes -y pueden pasar otras hasta el 26 de junio- que hacen que esta no sea una mera repetición de las elecciones, sino unas nuevas elecciones. 

Los electores habrán de juzgar no solo cómo se han comportado los dirigentes, los partidos, ante las alianzas o coaliciones frustradas o ni siquiera intentadas, sino qué respuestas darán de cara al futuro a nuevos problemas que han surgido.