“Al euskera le vendría bien quererlo de otra manera, quererlo mejor, quererlo mas inteligentemente y, sobre todo, no obligar a quererlo.
La realidad nos obliga a reconsiderar modelos y estrategias”
miércoles, 27 de abril de 2016
Volvemos a la línea de partida
En cualquier caso, su fracaso, no debe de salirles gratis.