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domingo, 29 de julio de 2018

¡El Rey ha muerto, Viva el Rey! (perdón la Vuelta)

Fue precisamente en Francia donde se empezó a utilizar como expresión ritual el grito de “¡el Rey ha muerto, Viva el Rey!”, cuando el monarca fallecía y se anunciaba el nombre del sucesor. Los nobles franceses, desde el siglo XV, querían evitar una crisis de Estado mientras se oficiaban los actos fúnebres por el finado hasta que se realizaba la solemne proclamación del nuevo soberano. 

El Rey, ciclísticamente hablando, es el Tour, el del 2018, termina su vida de tres semanas este domingo, con el atardecer parisino, en los Campos Elíseos. Así que a partir de mañana solo hará falta llenarse con algo de paciencia para estrenar a finales de agosto la nueva monarquía ciclista bajo el escudo de la Vuelta.