El Rey, ciclísticamente hablando, es el Tour, el del 2018, termina su vida de tres semanas este domingo, con el atardecer parisino, en los Campos Elíseos. Así que a partir de mañana solo hará falta llenarse con algo de paciencia para estrenar a finales de agosto la nueva monarquía ciclista bajo el escudo de la Vuelta.
Y en ese forzado pulso gana siempre la ultraderecha, gana Trump,
que además dedica fondos millonarios a subvencionar los chiringuitos ultraderechistas europeos y españoles .
Las izquierdas aún pueden –y deben– defender unas políticas migratorias eficientes y respetuosas con los valores europeos y los derechos humanos.
No caigamos en la trampa del patrioterismo barato..