Europa debería aprovechar la oportunidad que ofrece la derrota del populismo euroescéptico en Hungría para avanzar en su integración antes de que la internacional ultranacionalista se recupere del golpe recibido.

domingo, 22 de julio de 2018

Si aquella época no fue buena, las segundas partes pueden ser aun peores.


José María Aznar accedió a la presidencia del PP en 1990, 
con 37 años, la misma edad con que lo ha hecho Pablo Casado.

Fue el Aznar de la mayoría absoluta quien prescribió 
lo que debía ser el PP: una derecha “sin complejos”.

Ayer el PP optó por intentar volver a repetir.

Si aquella época no fue buena,
las segundas partes pueden ser aun peores.